VIVIR DEL CUENTO, HUMOR SIN GRACIA.

No soy amante ni detractora de Vivir del cuento,  programa televisivo ,aunque lo defendí en su momento, contra aquellos que tratan de politizar hasta el aire que respiramos.Tampoco voy a negar que en muchas ocasiones he reído de buena gana, con algún tema que tratan en específico.

Pero no todo lo que veo en este programa es de buen gusto, he visto como ultrajaban de múltiples formas la estatua de bronce de John Lennon, situada en un parque del Vedado en uno de estos programas.Se acostaban en su regazo, prácticamente se sentaban sobre él, le quitaban sus emblemáticos anteojos y hacían todo tipo de broma al respecto como si de un muñeco se tratara.

No hubo críticas en ese momento ni ahora a este poco logrado guión. Lennon por supuesto que no es un prócer de la patria o una figura política de nuestro país, pero se merece respeto no solo por lo que significo como músico, sino por su activismo político del cual hago un resumen a continuación.

ACTIVISMO POLÍTICO

Lennon y Ono usaron su luna de miel para realizar una «encamada por la paz» en el Hotel Hilton de Ámsterdam; llevada a cabo en marzo de 1969, el evento fue cubierto y ridiculizado por los medios de comunicación de todo el mundo.Una segunda encamada por la paz se llevó a cabo tres meses más tarde en el Hotel Queen Elizabeth en Montreal,donde Lennon escribió y grabó «Give Peace a Chance». Lanzada como sencillo, fue rápidamente adoptada como himno contra la guerra y cantada por un cuarto de millón de manifestantes contra la Guerra de Vietnam en Washington, DC, el 15 de noviembre, durante la segunda protesta contra la guerra organizada por el activista Jerome Grossman. En diciembre la pareja financiaría la colocación de grandes carteles en diez ciudades alrededor del mundo, los cuáles decían según la lengua local: «¡La guerra se termina! Si tú lo quieres».

A mediados de 1971, cuando los trabajadores de la constructora naval UCS, en Clydeside, decidieron trabajar sin paga para evitar que cerrara la empresa, Lennon y Ono se solidarizaron enviándoles un arreglo de rosas rojas y 5000 £.Después de que la pareja se mudara a Nueva York en agosto de 1971, hicieron amistad con dos de los integrantes de los Chicago Seven: los yippies y activistas contra la guerra Jerry Rubin y Abbie Hoffman. Otro activista contra la guerra, John Sinclair, poeta y cofundador del partido de las Panteras Blancas, cumplía diez años en prisión por la venta de dos porros de marihuana después de una serie de condenas anteriores por posesión de droga.En diciembre de 1971 en Ann Arbor, Míchigan, 15 000 personas asistieron a la «Manifestación por la libertad de John Sinclair», un concierto de protesta que contó con la presencia de Lennon, Stevie Wonder, Bob Seger, Bobby Seale del Partido Pantera Negra, entre otros. Lennon y Ono, acompañados por David Peel y Rubin, interpretaron acústicamente cuatro canciones que aparecerían en su próximo álbum Some Time in New York City, incluyendo «John Sinclair», cuya letra exigía su liberación. Un día antes de la manifestación, el Senado de Michigan aprobó una ley que reducía significativamente el castigo por posesión de marihuana y cuatro días más tarde Sinclair fue liberado tras una fianza de apelación.La actuación fue grabada y dos de las canciones aparecerían más tarde en John Lennon Anthology (1998). 

Tras la masacre del Domingo Sangriento en Irlanda del Norte en 1972, donde catorce manifestantes desarmados fueron asesinados por el ejército británico, Lennon dijo que, dada la posibilidad de elegir entre el ejército y el IRA (que no estuvo involucrado en el incidente), él estaría del lado de este último. Lennon y Ono escribirían dos canciones de protesta para su álbum Some Time in New York City por la intervención británica en Irlanda: «Luck of the Irish» y «Sunday Bloody Sunday». En el año 2000, David Shayler, un ex miembro el servicio de seguridad nacional británico MI5, señaló que Lennon había dado dinero al IRA, aunque esta declaración fue rápidamente negada por Ono. El biógrafo Bill Harry cuenta que tras el Domingo Sangriento, Lennon y Ono apoyaron económicamente la producción de la película The Irish Tapes, un documental político de inclinación republicana. 

De acuerdo con informes del FBI (y confirmado por Tariq Ali en 2006), Lennon simpatizaba con el International Marxist Group, un partido trotskista formado en Gran Bretaña en 1968.Sin embargo, el FBI consideraba que Lennon tenía una eficacia limitada como revolucionario debido a que estaba «constantemente bajo los efectos de narcóticos».

En 1973, Lennon aportó una quintilla llamada «Why Make It Sad To Be Gay?» [«¿Por qué hacer una pena el ser gay?»] al libro The Gay Liberation Book de Len Richmond. 

La última acción de Lennon como activista político fue una declaración en apoyo a la huelga de los trabajadores de sanidad en San Francisco el 5 de diciembre de 1980. Él y Ono planeaban unirse a la protesta de los trabajadores el 14 de diciembre.Sin embargo, para esta época, Lennon se había apartado de la escena de la contracultura a la que había apoyado con tanto ahínco durante las décadas de los sesenta y setenta, y se hallaba más alineado al conservadurismo,aunque se ha debatido si realmente llegó a estar en esta línea de pensamiento. 

The John Lennon FBI Files contenía facsímiles de los documentos, incluidos los «largos informes de los espías confidenciales que detallan la vida cotidiana de los activistas contra la guerra, los memorandos a la Casa Blanca, transcripciones de los programas de televisión en los que aparece Lennon, y una propuesta para que Lennon fuera detenido por la policía local por delitos de drogas». La historia fue contada en el documental The U.S. vs. John Lennon. Los últimos diez documentos de los archivos del FBI sobre Lennon, que informaban sobre sus vínculos con activistas de Londres en 1971 y que habían sido retenidos por contener «información de seguridad nacional suministrada por un gobierno extranjero bajo una promesa explícita de confidencialidad», fueron publicados en diciembre de 2006. No contenían ninguna indicación de que el gobierno británico hubiera considerado a Lennon como una seria amenaza.

Para concluir solo quiero decir que mi apoyo a los humoristas es completo, pero a la hora de hacer reír todo tiene un límite. Creo que es un deber respetar a quien tanto hizo en contra de la guerra, las manifestaciones de racismo y contra la homofobia. Recuerden que no siempre se puede vivir del cuento,también se vive del respeto.

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