Tal vez nunca

 

Nunca me miraste, pero yo sabía

que tus ojos tristes ciegos a mi ser

encenderían mi alma

Nunca me tocaste, pero comprendí

que no era necesario el roce de tu piel

para sentirte cerca.

Nunca tu dijiste, pero al escuchar

latir tu corazón,

nació en mi algo nuevo.

Nunca en mi pensaste, como el resplandor

que trae la esperanza

de un sueño irrealizable.

Nunca tu me amaste, pero para amar

no siempre es realidad

 

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